2.11.06

PARA LA SOLEDAD MÁS ABSOLUTA: RECETA INFALIBLE

Una cosa es sentirse solo y otra estarlo. Lo primero es demasiado complejo; lo segundo me parece sencillísimo:

  • Para espantar a los conocidos: Cuando estés a punto de entablar conversación, avisa de que tienes la gripe. Notarás que frenan en seco, driblan y huyen de ti despavoridos; digamos que tu espacio vital se ensanchará asombrosamente.
  • Para espantar a los amigos (advertencia: efectos definitivos): Obsequia a cada uno de ellos con un presente adquirido en un Chino. Sí, uno de esos inefables objetos sin otro objeto que el de ocupar un espacio e hipnotizar el entendimiento. Cuanto más voluminoso, mejor. No volverán a dirigirte la palabra. Lo amigos. Ex-amigos desde entonces.