Los grupos católicos más conservadores están que trinan contra Mortadelo y Filemón. Se trata en concreto de “Mortadelo de la Mancha”, la tira en la que Ibáñez se une a la conmemoración del IV Centenario de la obra maestra de Miguel Cervantes. Pero, a juicio de los ultras católicos, ridiculiza en ella a la Iglesia y presenta a los curas como ociosos, glotones o afeminados.
Una de las webs más conservadoras del universo católico http://www.hazteoir.org/ lanzó una campaña contra Mortadelo y Filemón. En ella, se pide el boicot del comic e, incluso, se invita a los lectores a enviar una carta a Ediciones B denunciando el "perverso" contenido del tebeo.
Periodistadigital.com, 9.11.2006
Tal parece que algunos católicos están empeñados en demostrar que a intolerancia y fanatismo no les gana nadie. Primero fue Míster Azores (ahora partidario de la pena de muerte; como el catecismo franquista, que cambió el mandamiento “No matarás” por “Matarás con justicia”), quien recriminaba al Papa que hubiese pedido perdón por su discurso, cuando los musulmanes no habían le pedido perdón a él (al Míster) por siglos de invasión. O algo así. Paralelamente, católicos de este tenor se manifiestan contra el matrimonio entre personas del mismo sexo por atentar contra la familia (¿!). Al mismo tiempo, denuestan que se imponga en las aulas una asignatura para aprender a convivir, que catalogan de adoctrinamiento laico, mientras exigen que la enseñanza de la Religión sea obligatoria.
Se ve que ahora les ha entrado el pique por lo de las caricaturas de Mahoma y, de nuevo, han dicho: pues nosotros más. Son unos pocos (aunque hay muchos representantes de la Iglesia) los partidarios de este proselitismo paradójico que se lo pone cada vez más difícil a quienes, de buena fe, quieren seguir creyendo.
En fin: un motivo más para leer a Ibáñez, que antes que de nadie se ríe de sí mismo (ha dicho, por ejemplo, que Rompetechos -ese señor bajito, calvo, cabezón y cegato- es su alter ego). Éste es un rasgo que lo eleva a la categoría de humorista, frente al gracioso, el ocurrente o el chistoso. Ibáñez es recomendable para la salud mental de toda la familia, y esencial en la etapa de crecimiento (que debería durar toda la vida, por cierto), ya que:
Sentido del humor y fanatismo son incompatibles.
Por eso alguien con sentido del humor jamás será un fanático. Y viceversa.



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