PARA CURAR EL HIPO
El gobierno se inhibe ante las peticiones para que se regule la eutanasia, pero, en un alarde de modernidad sin parangón, aprueba una ley que pone fin a la discriminación de la mujer en la sucesión nobiliaria. Ya pueden respirar tranquilas las primogénitas de condes, barones y duques, que llega una igualdad que mantiene intactos sus privilegios. Hablando de respirar, yo sufro cada vez que hablan de las apretadas agendas de príncipes, princesas y demás próceres. Pobres agendas.
Hace unos días se entregaron los premios Ignobel, concedidos a investigaciones que, elaboradas con el máximo rigor científico y publicadas en prestigiosas revistas, versan sobre temas extravagantes y sorprendentes. Francis Fesmire, del Colegio de Medicina de la Universidad de Tennessee, y un equipo del Centro Médico de Haifa (Israel) se han llevado el Ignobel de Medicina por el singular método que han descubierto para curar el hipo. En su trabajo titulado Terminación del hipo mediante un masaje rectal digital, aseguran que este movimiento convulsivo puede curarse mediante la introducción de un dedo en el ano del paciente.
Hace unos días se entregaron los premios Ignobel, concedidos a investigaciones que, elaboradas con el máximo rigor científico y publicadas en prestigiosas revistas, versan sobre temas extravagantes y sorprendentes. Francis Fesmire, del Colegio de Medicina de la Universidad de Tennessee, y un equipo del Centro Médico de Haifa (Israel) se han llevado el Ignobel de Medicina por el singular método que han descubierto para curar el hipo. En su trabajo titulado Terminación del hipo mediante un masaje rectal digital, aseguran que este movimiento convulsivo puede curarse mediante la introducción de un dedo en el ano del paciente.
Y aquí hay que buscar la verdadera explicación para el siguiente sucedido:
"Un estadounidense rompe de un codazo accidental «El sueño» tras venderlo en 139 millones de dólares, la cifra más alta pagada por un cuadro" (La Nueva España, 19.10.06).
Sin duda el hombre tenía hipo y alguien se ofreció para quitárselo según el método mencionado (recordemos: masaje rectal digital). Del mismo susto (la solución de toda la vida, por cierto), se le quitó el hipo. Lo peor es cómo el codazo le descoyuntó el cuello a la mujer del cuadro.
"Un estadounidense rompe de un codazo accidental «El sueño» tras venderlo en 139 millones de dólares, la cifra más alta pagada por un cuadro" (La Nueva España, 19.10.06).
Sin duda el hombre tenía hipo y alguien se ofreció para quitárselo según el método mencionado (recordemos: masaje rectal digital). Del mismo susto (la solución de toda la vida, por cierto), se le quitó el hipo. Lo peor es cómo el codazo le descoyuntó el cuello a la mujer del cuadro.


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