ESPAÑA EN DECONSTRUCCIÓN
Un arzobispo toledano sostiene que el separatismo que nos invade tiene por objeto erradicar al mismo tiempo la identidad cristiana de España. El gran argumento:
“No es por otra razón que se pretende en estos momentos que los Reyes Católicos no aparezcan para nada...”
(El País, 30.07.2006)
Hace muy poco, el jefe de la oposición decía que no había que hablar de la República ni de Franco, porque a nadie le interesa, sobre todo a los jóvenes, que no vivieron la época. Recuérdese que este señor fue ministro de Educación. Pues parece que la Historia no le interesa. Bien.
Ahora, por fin, sabemos que lo interesante es estudiar a los Reyes Católicos. Lo que no se especifica es si se debe contar la verdad o se debe seguir manipulando la Historia, pero ése es otro asunto.
El caso es que la unidad de España va unida a Dios, según el arzobispo. También ahora se entiende por qué en las pesetas preconstitucionales se decía aquello de “Por la gracia de Dios” (la cara o rostro), “Una y grande, ande o no ande” (la cruz) . Todo va encajando.
Lo que no acabo de entender es esta afirmación:
“Si España se disgrega, si España se fragmenta, si España se “deconstruye”, tendrá que buscar otras raíces...”
La deconstrucción de España me inquieta sobremanera, porque esa tendencia gastronómica está superada, pasada de moda, sí. Es más: ya he reservado en el kiosko para la vuelta de vacaciones el primer fascículo de “Cocina de Fusión (de átomos): Quemalorzamen incomparable.” De todas formas, no hay que pasar por alto lo que deja entrever, si leemos hábilmente entre líneas, el agorero mensaje del arzobispo:
Todo indica que el próximo ministro del Interior será Ferrán Adriá. Encima catalán.